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¿Donde te escondes poesía?

¿P oesía   si no existes por que nos haces sufrir? No eres el milagro de Dios dentro de nosotros.  Quizás igual que el, no existas pero  no te olvides que tienes una deuda conmigo y con los que como yo amamos la belleza. Tal vez solo seas una mentira para tus favoritos,  un adorno para tus elegidos. No eres pasión ni luz, no eres un torrente que alimenta a los triste, ni un río que marca el camino a los vulgares. En el fondo eres un volcán que quema todo lo que no se pliega a tus deseos. Cuando era joven pensaba que eras la antorcha que ilumina la vida,  pero  el tiempo me ha hecho saber que solo eres un poco de ciencia sin sensibilidad, un jardín con pocas rosas y demasiadas espinas. No me interesas, por que algo  que margina a los vulgares y ayuda a los privilegiados no es lo que yo he estado buscando tantos años. Y aunque te parezca raro, a mi me gusta encontrar poesía en la vida.

Tu último adiós fue un día de Reyes.

Tu último adiós fue un día de Reyes. ¿No te acuerdas? Recuerdo tu maldito último beso como un dardo que, lacerando mi piel, se incrustó dolorosamente en mi alma. Jamás olvidaré tus labios, esos que introdujeron por mi boca tus malvados sentimientos de indiferencia y que invadieron mi corazón, alargando las tristes noches de olvido. A veces, quizás solo algunas veces, puede que sea mas ético comprar una caricia a alguna mujer que venda besos por dinero, que andar mendigando cariño a una arpía como tu , en nombre de esa gran mentira, con la que nos engaña nuestro puto sistema, llamada amor.

Carta a mi amiga Bakartxo

Ayer paseando por la dársena sin saber a donde ir, como casi siempre solo y triste, me adentré por el camino largo, triste, oscuro y enfangado que lleva a tu morada para verte “ vieja amiga”. En la soledad no encontrarás nada mas que lo lleves , es el mensaje que muestras en tu casa, a modo de saludo, a los pocos que nos atrevemos a visitarte. Me di cuenta que estás cansada, triste Soledad, de que todos te utilicen y lloren en tu cama violándote  con poemas de amores rotos y promesas incumplidas. Ayer supe que tu, Soledad, eres la mujer más imposible, la más bella, la más deseada por todos, la que lleva a la tristeza al hombre que te desea. Eres el bastón de apoyo invisible de los desesperados mártires de la tristeza. Eres la amada ausente mas preciada. Ayer escuche tu ausencia, supe  de tu discurrir por los desagües del olvido y  por qué habitas en mi como lo hacen, sin saberlo, las cosas que no existen. Ayer te sentí como una brisa fría  que arropa una casc...

Preludio de un adios

Escribo estas líneas, para seguir sintiendo, para poder cambiar mis penas en un mundo de poesía vital. Solamente es un intento, no doy para más, aunque de poco servicio es, mis lágrimas siguen fluyendo y mi sonrisa sigue siendo de papel. La poesía  ya no  sirve para desahogarme posiblemente los versos se cansaron de mi, quizá va siendo la hora de colgar para siempre la inspiración

Solo en la dársena

Siento el frío en silencio, con lágrimas que sangran mi  alma; intentando que la soledad no viva donde antes existía un sueño, que una mirada agonizante evite que la vida se consuma como un llanto. Sólo queda calma en el corazón silenciosamente congelada en la carretera de las deseos que nunca he alcanzado, en un universo sin planetas. Solo, como un adiós en el abismo, como una jubilación forzosa, que te sumerge en la oscura dársena para firmar un pacto de rendición estrangulado por un adiós deseado,  roto como un juguete abandonado.

Carta a una amiga desde la dársena.

Nada mas entrar en la maldita y oscura dársena comencé a sentir  frío. Llevo mucho tiempo, pasando frío, recorriendo cada rincón, palpando el oscuro camino cenagoso, en busca de un mínimo rayo de luz o el menor signo de brisa que me revele la salida de este oscuro laberinto.  He maldecido mi estupidez por no haberme preparado para recorrer el camino en el que el sistema te introduce o mejor por no saber aprovechar algún descuido para adentrarme, saltando las normas establecidas, en la dársena de luz. Dicen que en este lugar puedes descorrer el velo del destino, pero no hay manera segura de lograrlo, solo, como me advertía mi madre,  se debe utilizar la magia. A veces descanso mi espalda contra la pared y me dejo caer, vencido, en el frío suelo. A veces me siento perdido. Perdida, entre tinieblas, ha discurrido mi vida los últimos años,  enfrentándose a feroces contradicciones en mi interior. En algún momento puedo disimular cara a la gente el secreto de...

MIEDO EN LA DARSENA

Esta noche he tenido miedo sin saber porqué, un miedo frio y terrible que me ha hecho llorar. Mi cabeza, presa de  angustia y de ansiedad, hace que el calor de la sangre de mis venas me abandone y reprima  mis  ansias  de libertad,  estrangulando la salud sin dejarme vivir. Mi miedo viste  su  mortal disfraz y acompañando a los viejos vientos de la tormenta,  lleva a mi razón a la hoguera del lamento  Eres tu, maldito miedo, el que encierra mi alma en la oscura cárcel de mi existencia muerta y el que la impide volar a vivir su libertad,